miércoles, 17 de septiembre de 2014

Capítulo X: Once


Esta vez si lo logré. Me levanté temprano y partí al Jacob's Theatre. A las 10:30 ya tenía entre mis manos un rush ticket para ver el musical inspirado en una de mis películas favoritas: Once.
Compré para la función de matiné, así que para hacer hora me puse a pasear por el barrio del Times Square. La vista resultaba impresionante,  cientos de pantallas cubriendo altísimos edificios en una zona donde nunca cesa el movimiento. 

No sé por qué pedí la entrada para la función de matiné, pero luego recordé que en la noche tenía otra comida del Dami, así que casi pareció como si lo hubiera hecho a propósito. Cuando me dispuse a hacer la fila me vi rodeada de abuelitos y uno que otro turista oriental. Mi asiento era en un box, y casi estaba encima del escenario. El musical, si bien un poco sobreactuado (supongo que así son los musicales), era encantador y musicalmente impecable. Obviamente me puse melancólica y lloré todo.  Al salir me dirigí al Central Park, a tomar un poco de sol y subirme el ánimo.

Caminé infinita y azarosamente buscando un metro (infructíferamente). Llegué hasta el extremo este de Manhattan y me encontré con un montón de hospitales y la Universidad de Rockerfeller (me impresionó un poco su existencia, creo que son dueños de la mitad de la ciudad). 

Tuve que bajar por la isla y volver al centro para hallar una estación de metro. Con tanto paseo olvidé la hora y tuve que correr de vuelta al departamento para ayudar con la comida. Afortunadamente todos llegaron tarde. Comimos lasagna de berenjena (la especialidad de Damián), estuvo realmente delicioso y la noche estuvo muy entretenida.



                 Gastos del día:
                
                 - $ 35 Entrada al teatro
                 - $ 7 pizza de almuerzo

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