Hoy me levanté temprano (8:30 am) para acompañar al Damián a hacer compras en Chinatown y aprovechar de pasear por allá. Primero pasamos por una feria de comida orgánica de los granjeros del norte del estado de Nueva York, instalada en la Washinton Square. La plaza me pareció muy bonita, coloreada por las frutas en este soleado día de septiembre. Luego nos dirigimos a una enorme tienda de alfombras, buscando una para su casa.
Seguimos nuestro recorrido por el barrio universitario, un sitio lleno de edificios antiguos y hermosas catedrales, hasta llegar al lugar donde se abría a un lado Chinatown y al otro Little Italy. Nos adentramos en Chinatown, en busca todavía de la famosa alfombra. Las tiendas eran una locura, productos de todo tipo amontonados en estrechos pasillos, personas de ojos rasgados hablando rápidamente entre si y lentamente con nosotros. Me pareció chistosa la enorme cantidad de pastelerías que poblaban las calles y lo poco atractivas que se veían.
Luego de dar una vuelta por el barrio, fuimos a Little Italy. Ahí se estaban preparando para el Feast of San Gennaro, una fiesta con motivos religiosos que empieza mañana y dura 10 días. Todos los locales estaban armando puestos de feria en las calles y Mulberry st rebozaba de actividad, martillazos y gritos en italiano. En eso, entramos a una pastelería (que a diferencia de las chinas, si se veía apetitosa) y probé un delicioso canolli.
Tras caminar largamente, ya cansados y acalorados buscando un restaurant vietnamita para almorzar, Jaime nos llamó diciendo que fuéramos a almorzar al departamento. De todos modos disfruté conocer parte del east village. Almorzamos una deliciosa cazuela y pude dormir siesta. Cuando desperté, los chicos se habían ido a trabajar, así que aproveché de hablar por facetime con mi hermana Cata. En medio de eso, tuve un sorpresivo y fugaz encuentro con un ratón que se asustó tanto como yo.
Cerca de las 7:30 pm me lancé camino al bar que me había recomendado Damián, "Union Pool". Era temprano, así que en lugar de entrar, me puse a pasear por las calles vecinas. De pronto un local luminoso y lleno de libros de colores me llamó a entrar. Arriba tenía un cartel de pastelería, no sé si habrá sido una broma o si quedó olvidado por dueños anteriores. Entré y resultó ser nada menos que una tienda de cómics e ilustración. Luego supe que se llamaba "Desert Island". Me quedé más de una hora, mirando cada uno de los libros y fanzines. Cuando finalmente intenté dirigirme al dueño de la tienda me puse horrendamente nerviosa y apenas pude unir las palabras. Fue muy amable, me regaló un número de una revista que ellos mismos publican "Smoke Signals", le comenté que su tienda me recordaba a una de mis tiendas favoritas, la Plop!.
Como a las 9 me vine al bar... llevo un rato ya aquí y sólo conseguí hablar con la bartender, una dulce chica llamada Carrie. Sentada en la barra con mi bitácora y mi segunda cerveza sigo en...
---
(Un chico rubio, gringo casi estereotípico, interrumpe mi divagación preguntando - Are you writting a journal?"-. Su nombre es Nathan y conversamos las siguientes dos horas. Aunque me cae bien y sé que le gusto, no es mutuo, así que cuando acaba la noche (al menos para mi, a las 12 pm) e intenta besarme, sólo corro la cara y me río. De todos modos le dí mi teléfono, creo que es suficiente aventura por hoy.
Gastos del día
- $ 4 sal para la casa
- $ 12 dos cervezas (shops)
- $ 3 taco
* Averiguar sobre cómo funcionan las propinas!
No hay comentarios:
Publicar un comentario